La sede del Colegio Oficial de Médicos de Navarra ha acogido este martes el ‘Encuentro de Cooperación Salud e Industria’, organizado por la Fundación. El encuentro ha servido para identificar necesidades que el sector Salud no ha cubierto de forma eficiente con el objetivo de fomentar la puesta en marcha de soluciones industriales.

Una de las poquísimas cosas positivas que nos ha deparado la pandemia del coronavirus ha sido el acercamiento del sistema sanitario a la industria y su colaboración en la búsqueda de soluciones a algunos de los problemas más acuciantes puestos de manifiesto por la crisis del COVID-19, como el desabastecimiento de los elementos de protección individual. Navarra cuenta con un ecosistema capaz de desarrollar esa colaboración puede traer importantes beneficios tanto para el sector de la salud como para el industrial, y también para la economía de la Comunidad, según se ha puesto de manifiesto en ‘Encuentro de Cooperación Salud e Industria’, promovido por Fundación Industrial Navarra (FIN), que ha tenido lugar en el Colegio de Médicos de Navarra, con el objetivo de dar respuesta al reto de identificar necesidades no cubiertas de una forma eficiente en el sector salud y fomentar la puesta en marcha de soluciones industriales.

“Desde la Fundación Industrial Navarra vemos que es una oportunidad única para la colaboración entre sectores en los que Navarra es absolutamente puntera, en este caso entre el Sanitario e Industrial, dentro de las necesidades de base que existen en ambos como hemos podido comprobar con esta crisis, con carencia completa de recursos y que se pueden implementar desde nuestra propia Comunidad”, ha indicado Miguel Iriberri, presidente de la FIN, quien ha destacado además que esa cooperación puede propiciar “una tercera revolución para Navarra tras la de los años 60 con el paso de una sociedad agraria a otra industrial y la ocurrida en los 90 con el desarrollo de las energías renovables”.

La jornada ha contado con más de 70 asistentes de manera presencial y se ha podido seguir por streaming. Se ha dispuesto un protocolo para garantizar todas las medidas de seguridad. En la imagen: una persona pasa por la cámara termográfica antes de entrar al recinto.

“Tenemos un ecosistema más adecuado, con cuatro áreas muy punteras a nivel nacional e incluso internacional, el mundo de la automoción, el de las energías renovables, la industria agroalimentaria y el sector sanitario, además de dos universidades que ofrecen estudios sanitarios y de ingeniería, laboratorios, centros tecnológicos… en definitiva, tenemos conocimiento y talento para poder realizar una transformación muy importante, y como navarros contamos con la actitud, las ganas, el compromiso y la tradición de saber hacer las cosas bien, lo que nos ha llevado a la situación yo diría casi de privilegio a nivel nacional e internacional”, ha insistido Miguel.

El reto: fomentar la puesta en marcha de soluciones industriales ante necesidades no cubiertas en el Sector Salud.

Posteriormente ha tenido lugar una mesa redonda moderada por Juan Carlos Franquet que ha sido abierta por el director general de Salud del Gobierno de Navarra, Carlos Artundo, que ha indicado que la pandemia había puesto en contacto “de una manera brutal” al Sistema Navarro de Salud con la industria y también con la FIN: “Es una oportunidad de oro que no debemos dejar pasar, necesitamos soluciones a necesidades concretas de los procesos de atención a la gente, y eso nos lo puede dar el tejido empresarial”. Ha apuntado dos campos en los que esa cooperación puede hacerse realidad, la telemedicina y la inteligencia artificial aplicada a la salud.

También han intervenido Íñigo Goenaga, director de Desarrollo de la Clínica Universidad de Navarra, quien ha coincidido con Iriberri al resaltar que la Comunidad foral cuenta con fortalezas que pueden servirle para aprovechar la oportunidad que genera la búsqueda de soluciones a necesidades no cubiertas de un modo eficiente en el campo sanitario. Ha apuntado, como problemas, el “desconocimiento mutuo” y el hecho de que la colaboración que se ha dado durante la fase más aguda de la pandemia tenía un carácter “voluntarista”. También ha advertido que el actual marco legal “no ayuda” a esa colaboración y que los recursos “económicos y temporales” de los que disponemos son escasos. Goenaga ha citado como tendencias que van a imponerse en un futuro próximo y en las que puede intervenir la industria navarra la telemedicina, la inteligencia artificial “que va a cambiar la medicina”, los sistemas de recogida de información sobre enfermedades o hábitos de vida, la logística hospitalaria, la impresión 3D, por ejemplo para crear prótesis a medida; simuladores de intervenciones quirúrgicas o la terapia celular, campo en el que ha citado un proyecto basado en el uso del colágeno en afecciones cardiacas que la CUN desarrolla junto a Viscofan y 3P Bio.

De izquierda a derecha: Juan Goñi (Cinfa), Carlos Artundo (Gobierno de Navarra), Iñigo Goenaga (Clínica Universidad de Navarra) y Juan Carlos Franquet (Clave)

El tercer interviniente en la mesa redonda ha sido Juan Goñi, director general de los Laboratorios Cinfa, que ha incidido en la estrategia europea post COVID-19, que busca reducir la dependencia de medicamentos fabricados en terceros países y facilitar la competencia y el acceso de las empresas europeas. Para ello debería contarse con industrias farmacéuticas y también con químicas que sean sus proveedoras permitiendo que trabajen con autonomía con respecto a los suministros que actualmente llegan de China o India, y automatizadas para que sean más competitivas. Goñi también ha señalado como oportunidades y tendencias la digitalización aplicada a la medicina y la importancia creciente que los pacientes dan a la prevención, aunque ha recalcado que debe hacerse “con rigor científico”.

Posteriormente, ha tenido lugar un segundo foro que ha versado sobre‘Soluciones industriales aplicadas al sector sanitario’, en el que Ignacio Álvarez, CEO de MecacontrolEduardo Azanza, CEO y cofundador de das-NanoDaniel Antoñanzas, director general de Exkal; y Esteban Morrás, socio de Engineea, han informado, en algunos casos con demostraciones prácticas, sobre cómo han redirigido su actividad ante las necesidades y carencias del sector sanitario y acerca de los productos y servicios que ofrecen al mundo de la salud.

Es una oportunidad de oro que no debemos dejar pasar, necesitamos soluciones a necesidades concretas de los procesos de atención a la gente, y eso nos lo puede dar el tejido empresarial”.

Miguel Iriberri, presidente de Fundación Industrial Navarra

Así, Eduardo Azanza ha mostrado el sistema de verificación digital de identidad de das-Nano, con utilidad para la medicina, por ejemplo, en la identificación de pacientes, consulta de historiales clínicos o atención médica telefónica y personalizada. Daniel Antoñanzas, por su parte, ha expuesto los sistemas de esterilización desarrollados por Exkal junto a L’Urederra, portátiles y válidos tanto para objetos como ropa, y ha adelantado que trabajan en prototipos de esterilizadores de superficies y de los aparatos de aire acondicionado. Mecacontrol, el taller de moldes de Cascante que trabaja para la automoción, empresas de línea blanca y la construcción y obra civil, reorientó su producción para fabricar, casi de la noche a la mañana, hasta 7.000 pantallas faciales diarias, que han sido donadas a los sistemas sanitarios de Navarra, Castilla y León, Andalucía y Polonia, enclaves donde la empresa tiene fábricas. Además ha ideado sistemas de sujeción de mascarillas que evitan las molestias de las que se sujetan en las orejas, trabaja para poder fabricar mascarillas FPP2 y FPP3 a partir de finales de julio y, junto con L’Urederra, desarrolla un proyecto de recubrimiento con nanoparticulas con tratamientos bactericidas y viricidas aplicable a los EPIs, según ha revelado Ignacio Álvarez.

YA DISPONIBLE LA JORNADA COMPLETA